Limitaciones de los sacos de arena como protección frente a inundaciones:
Filtran grandes cantidades de agua, incluso cuando están correctamente apilados.
No son adecuados para alturas superiores a 60 cm, debido al alto riesgo de colapso por la presión del agua.
Su correcto montaje requiere personal capacitado y con experiencia.
El proceso de llenado y colocación es hasta 375 veces más lento que la instalación de barreras modulares como las de Aquafence.
Son de un solo uso.
Tras una inundación, se consideran residuos contaminados, lo que implica costes adicionales de gestión y eliminación.
Ejemplo comparativo:
Un perímetro de 100 metros de largo por 1,2 metros de alto protegido con barreras FloodWall equivale funcionalmente a 25.500 sacos de arena.
Tras una inundación, esos sacos generarían aproximadamente 459 toneladas métricas de residuos contaminados, lo suficiente para llenar 32 camiones volquete.
En cambio, FloodWall ofrece una alternativa mucho más eficiente y sostenible, ya que puede reutilizarse hasta 60 veces, reduciendo significativamente el impacto ambiental y los costes operativos.




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